Gigantes irreverentes y gigantes solemnes se reúnen en una exposición en la Virreina

La muestra “Gigantes de Corpus vs. Gigantes de Carnaval” se puede visitar del 3 al 10 de febrero en el vestíbulo del Palau de la Virreina y reúne gigantes invitados de otros lugares de Cataluña y la Comunidad Valenciana. El domingo, 10, saldrán juntos en pasacalle para mostrar sus bailes en la plaza de Sant Jaume.

La seriedad de las imágenes concebidas para desfilar solemnes para las fiestas del Corpus se enfrentan por primera vez con la irreverencia de las figuras que salen a bailar y celebrar el Carnaval en una exposición que celebra una doble efeméride: por una parte, el primer centenario de Hereu y Borda, los Gigantes Nuevos de la Casa de la Caritat o de Corpus, que se celebra a lo largo del 2018 y 2019; y, por la otra, los 160 años de Rodanxó y Rodanxona, los Gigantes Viejos de la Casa de la Caritat o del Carnaval.

La gegantona Laia, protagonista de las fiestas, preside la muestra, en la que también se podrán ver las cabezas originales de los Gigantes Viejos, unas esculturas de gran valor artístico, histórico y patrimonial que fueron donadas al Museo Etnológico de Barcelona y que ahora están cedidas para esta exposición.

Que se tenga conocimiento, los Gigantes Viejos de la Casa de la Caritat aparecieron públicamente por primera vez en las fiestas de carnaval de 1859. Pertenecían a la Sociedad Carnavalesca del Born y fueron los primeros gigantes que se construyeron con un fin exclusivamente lúdico, festivo y laico.

Con respecto a Hereu y Borda, los Gigantes Nuevos o de Corpus, son obra del imaginero Emili Ferrer i Espel y se construyeron en 1918, o quizás uno o dos años antes, para sustituir a los Gigantes Viejos, que ya no se encontraban en muy buen estado. En 1964 fueron guardados junto con los Gigantes Viejos hasta el año 1987, cuando la Diputación de Barcelona encargó su restauración al maestro Domènec Umbert.

Entre los invitados a la muestra se pueden ver los revolucionarios Gegants Bojos (gigantes locos) de Solsona, creados por Manel Casserras para hacer mofa de los gigantes oficiales. Estas singulares figuras tienen unos brazos articulados que reparten golpes a diestro y siniestro mientras el gigante gira, una característica que los hace únicos. De la capital del Solsonès también se pueden ver sus Gigantes Viejos de Carnaval, que, con casi cincuenta años de historia, es la primera vez que salen de Solsona.

El Gigante y la Giganta de Igualada son obra del taller El Ingenio de Barcelona y fueron estrenados por las fiestas del Corpus de 1943. Con respecto a los Gigantes de Montblanc, que se exponen con los doce Nanos de la misma población, salieron a bailar por primera vez el año 1864, acompañados por la música del flautín, y a partir de los años veinte del siglo pasado empezaron a bailar con banda.

Procedentes de la Comunidad Valenciana, también participan en la muestra Tàfol y Lledó, los Gigantes del Corpus de Castellón. Documentados desde 1627, son de los más antiguos que se han conservado en la Comunidad Valenciana. En 1729 ya se tiene constancia de un baile propio de los gigantes castelloneros, según consta en los libros del Consejo de Castellón.

Las dos caras de la cultura popular catalana, el seny (juicio) y la rauxa (ímpetu), enfrentadas y representadas por unos gigantes y gigantas muy especiales. ¡Vete a saber cuándo se volverán a encontrar todos! ¡Ven a la Virreina y no te lo pierdas!


La cultura popular toma las calles de Barcelona para celebrar Santa Eulàlia

Los más jóvenes de las colles y asociaciones son los protagonistas de la Fiesta Mayor de Invierno, que este año estrena la nueva Jornada Bastonera de Santa Eulàlia y celebra la reapertura de El Ingenio, el emblemático taller de imágenes festivas de Barcelona. Las encajeras de bolillos, que ya hace once años que se reúnen en el Portal de l’Àngel, serán homenajeadas con una alfombra de flores.

Por Santa Eulàlia, las asociaciones y las colles que mantienen viva la cultura popular de raíz tradicional hacen salir a la calle a gigantes y gigantas, dragones, diables, esbarts, la Àliga de la ciudad y, al frente, la gegantona Laia, que representa a Santa Eulàlia, copatrona de Barcelona. Son unas fiestas en las que los miembros más jóvenes de estos colectivos participan muy activamente y tienen un especial protagonismo.

Este año se estrena la Jornada Bastonera de Santa Eulàlia, que nace para dar a conocer los diversos bailes que conviven en Barcelona y los de las colles invitadas de otros lugares, entre las cuales la Colla Bastonera de Londres, que nos visitará en esta primera edición. El baile de bastons es una de las manifestaciones de la cultura popular tradicional más antiguas y una de las danzas que más se bailan por todo el mundo; tiene una importancia que la nueva fiesta quiere hacer visible.

La ciudad también celebra el centenario de los Gigantes Nuevos de la Casa de la Caritat, que coincide con las celebraciones de los 160 años de los Gigantes Viejos. Los podremos ver entre el 3 y el 10 de febrero en el Palau de la Virreina, que presenta la exposición “Gigantes de Corpus vs. Gigantes de Carnaval”, acompañados de las figuras invitadas de otros lugares de Cataluña y de la Comunidad Valenciana.

Otro motivo de celebración es la próxima reapertura de El Ingenio, la emblemática tienda y taller de imaginería festiva, magia y artículos de fiesta fundada en 1838, que tuvo que cerrar hace más de un año. Para celebrarlo, un nuevo gigante de El Ingenio encabezará un pasacalle de máscaras, cabezudos, gigantes y otros elementos festivos que evocarán la historia del mítico establecimiento de la calle de Rauric de Barcelona.

Las más de quinientas encajeras de bolillos llegadas de toda Cataluña que desde hace once años se reúnen en la calle de los Arcs y en el Portal de l’Àngel para mostrarnos su maestría en el arte de hacer bolillos serán homenajeadas con una gran alfombra de flores que representará el bolillo barcelonés.

Como cada año, las colles castelleres de Barcelona, Sants, la Vila de Gràcia, el Poble-sec, la Sagrada Família, Sarrià y la Jove de Barcelona levantarán sus castells delante de la balconada del Ayuntamiento para empezar la temporada con la primera fiesta castellera del año. Las colles tendrán que levantar sus castells en un tiempo limitado de 105 minutos.


Barcelona hará sonar sus órganos históricos en una ruta concierto en Ciutat Vella

El sábado 9 de febrero, seis organistas profesionales descubrirán la historia y los secretos de los órganos principales de la ciudad y ofrecerán un breve concierto con cada uno de ellos.

Barcelona ha sido, tradicionalmente, una ciudad rica en órganos, pero durante la Guerra Civil se quemaron hasta 54 de estos instrumentos, y los pocos que sobrevivieron sufrieron el deterioro progresivo ocasionado irremediablemente por la falta de uso y mantenimiento.

Sin embargo, en los últimos años, fruto de la colaboración de la sociedad civil y de las instituciones públicas, Barcelona ha recuperado algunos de los órganos históricos más relevantes que existían, muchos de los cuales se concentran en las iglesias de Ciutat Vella, y que ahora, con motivo de las Fiestas de Santa Eulàlia, podrás conocer y escuchar.

La ruta, gratuita y de libre acceso, aunque con aforos limitados, se celebrará durante la jornada del sábado 9 de febrero y empezará a las diez de la mañana en el Palau de la Música Catalana, con el organista Juan de la Rubia, que presentará el órgano romántico fabricado por la casa alemana Walcker.

A las once y media, el maestro Josep M. Escalona i Canyet tocará el órgano de la Catedral de Barcelona, de Gabriel Blancafort. Una hora más tarde, a las doce y media, será el turno de Bernat Bailbé y el órgano de la basílica de Sant Just i Pastor, construido por Miquel Beltran en 1907 y restaurado por Joan Carles Castro y Albert Blancafort.

Después de comer, a las tres de la tarde, el organista Neil Cowley tocará el órgano barroco de Gerhard Grenzing en Santa Maria del Mar. Del mismo constructor es el órgano de la basílica de la Mercè, que te espera a las cuatro de la tarde bajo la tutela del maestro Héctor París. Para acabar, a las cinco y media, David Malet te recibirá en el Palau Güell, donde se encuentra el órgano de salón construido por el organero Albert Blancafort.

El órgano de tubos es uno de los instrumentos musicales más antiguos de la historia de la música occidental y, al mismo tiempo, uno de los que más cambios ha sufrido a lo largo del tiempo. Inventado en la antigua Grecia tres siglos antes de Cristo, es el instrumento musical más versátil que existe, ya que permite ofrecer al oyente una variedad de sonidos imposible de encontrar en cualquier otro instrumento.


Nace la Diada Bastonera de Santa Eulàlia

La nueva diada bastonera dará a conocer los diversos bailes que conviven en Barcelona y los de las colles invitadas de otros lugares, entre ellas la Colla Bastonera de Londres.

El baile de bastons es una de las manifestaciones de la cultura popular tradicional más antiguas y una de las danzas que más se bailan en todo el mundo, con presencia en los cinco continentes. Una importancia que la Coordinadora de Baile de Bastons de Cataluña quiere subrayar con una participación más destacada en las fiestas de Santa Eulàlia; por eso, se ha creado la nueva Diada Bastonera de Santa Eulàlia.

La jornada quiere dar a conocer los diversos estilos de las doce colles que conviven en Barcelona, además de la diversidad de bailes de bastons presentes en toda Cataluña, incluyendo otras danzas tradicionales próximas, como el baile de pastorets o el baile de espases, primas hermanas del baile de bastons, que no tienen representación en nuestra ciudad.

En esta primera edición de la Diada Bastonera de Santa Eulàlia, las agrupaciones invitadas son la Colla Bastonera de Londres, los Bastoners de Gavà y los bailes de pastorets de Vilafranca y de Tarragona, que actuarán junto con las colles barcelonesas anfitrionas, formadas por los Bastoners de Barcelona, los del Esbart Català de Dansaires, los de Gràcia, los del Poble-sec, los del casco antiguo, los del Raval, los de Ballets de Catalunya, el Ball de Bastons del Clot, el Bastó de Sarrià y la Colla Bastonera de L’Eixample.

La jornada se celebrará el sábado 9 de febrero, y empezará a las once de la mañana con una muestra de bailes en la avenida de la Catedral de Barcelona. A las doce menos cuarto, todas las agrupaciones desfilarán en un pasacalle de danzas por las calles de Ciutat Vella hasta llegar al escenario de la plaza de Sant Jaume, donde ofrecerán una serie de actuaciones.